Padres con discapacidad, que crían hijos sin discapacidad.

Pocas veces que leo una noticia, me he sentido tan identificado, como la que les dejo en el enlace final.

Es que leer de la crianza de un hijo sin discapacidad, por un padre ciego, me llegó al corazón.

Yo he pasado por todas las experiencias de esos padres, desde la incertidumbre al decidir programarlo, porque  así es, cuando uno tiene un gen dentro de tu cuerpo, que no sabes si tu hijo lo puede heredar, las cosas no suceden por el azar, todo se decide, hasta el día de hoy, que el heredero ya tiene cinco hermosos años.

Cuando me separé, el peque tenía recién dos años, y cada vez que la Daniela lo venía a buscar, yo me sentaba en el comedor de mi casa, y me fumaba un cigarro, y pensaba…. no se como chucha, pero lo hice, no le pasó nada, vamos bien mierda!!!!!!.

Al comienzo mi casa era como la película la vida es bella, el heredero aún no internalizaba que yo no veía, así que desde mudarlo y sacarle la caca con la mano, bañarlo, darle de comer, limpiar su pieza, cocinarle lo que podía, vestirlo o encontrar un juguete que el quería, era toda una aventura, pero con la que el mas gozaba, era cuando por pavo, o apurado iba corriendo al baño con un pañal cagado, me tropezaba o chocaba con algo, desde ese momento inventamos el circo del hombre fuerte, cuyo dueño era yo, y que hacía acrobacias y payasadas miles, eso le encantaba, y hasta el día de hoy me lo pide, aunque hoy ya sabe que es mi performance, y me choco con las paredes apropósito.

Porque desde la desventaja hicimos nuestro propio mundo, y nuestros propios juegos. Como cuando le voy a comer el brazo, y el me dice…. pero espera papá, yo te lo doy, y en vez de pasarme el suyo, me pasa el mío, y yo hago que me engaña, y me lo muerdo fuerte hasta gritar del dolor. Eso le gusta hacerlo hasta el día de hoy, es nuestro juego, un juego que nosotros no mas entendemos.

También el heredero tiene lo suyo, y harto. Desde muy pequeñito, cuando a mi se me caía algo al suelo, el entendió que no bastaba con señalarlo, y comenzó a ponerse justo al lado del objeto, y hacía sonar su mano en el suelo para guiarme, como esas cosas, miles, ya que los niños son mas inteligentes y adaptativos de lo que nosotros creemos.

Pero todo esto no hubiese funcionado, sin la confianza infinita de la Daniela conmigo, porque hay que tener confianza para dejar a su único hijo de dos años, con un padre ciego, que vive solo,  y no es por desmerecerme, es porque es difícil, pero ella lo hizo, y hasta el momento nos ha ido genial, y así será en el futuro.

Pero también me pasa lo de esos padres, hoy la bendición del hogar ya está comenzando a escribir, y si bien hemos resuelto muchos de los problemas, aún me queda pendiente el tema de corregir lo que el escribe, y por eso también escribo mi historia, porque faltan métodos y herramientas para que padres ciegos como yo, puedan adaptar materiales para hijos sin discapacidad, y que esto sea algo fluido, y que el no tenga que usar materiales que no debería, al no tener discapacidad.

En resumen, los invito a leer la nota de estos padres, que está muy bonita, y sobre todo, me quedo con algo que ellos dicen: los niños sin discapacidad, de padres con discapacidad, no vienen a este mundo a resolver nuestros problemas, por eso necesitan que nosotros seamos lo suficientemente creativos para encontrar la solución a los desafíos diarios.

https://www.eldiario.es/nidos/crianza-ciegas_0_884011989.html

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